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Términos y condiciones de uso

Versión vigente: 2026-10-16. Es el mismo texto que se acepta al entrar a la plataforma.

1. Quiénes somos y qué es Regula

Regula es un servicio tecnológico operado por Natalia Isabel Sanhueza Sepúlveda, RUT 19.511.257-6, con domicilio en Los Helechos 6545, San Pedro de la Paz, Región del Biobío, Chile.

Regula es infraestructura clínica compartida: recoge las conclusiones que cada profesional produce en su disciplina sobre un mismo niño o niña, las hace legibles entre disciplinas, y las traduce a orientación cotidiana que la familia pueda aplicar en casa.

El expediente es del paciente. No es de ningún profesional y no se duplica. Regula hace de entidad custodia: el papel que en un centro médico cumple la institución.

2. Qué NO es Regula

Esta sección define el alcance del servicio y es parte esencial del acuerdo.

Regula no presta atención de salud. No diagnostica, no evalúa clínicamente, no indica ni modifica tratamientos, y no sustituye a ningún profesional. La atención ocurre fuera de la plataforma.

Regula no impulsa ni modifica la práctica de ningún profesional. Recoge lo que cada uno decide y lo hace entendible entre disciplinas.

Regula no es un servicio de urgencia ni de monitoreo en tiempo real. Las comunicaciones son asincrónicas y las notificaciones no garantizan atención inmediata.

Regula no evalúa riesgo. No se pregunta si un niño está en riesgo: se pregunta de qué trata una consulta y si es algo que orienta. Cuando una consulta toca una materia que la plataforma declara no orientar, se interrumpe y se muestra a quién acudir. Esa interrupción la decide una comprobación determinista sobre el texto, sin intervención de inteligencia artificial, y no es una evaluación del estado del niño ni de su entorno.

Ante una situación que implique riesgo inmediato para la vida o la integridad de una persona, contacte al servicio de emergencia correspondiente o acuda directamente a un centro asistencial. Los contactos de ayuda están permanentemente disponibles dentro de la aplicación, sin necesidad de escribir ninguna consulta y sin que su apertura quede registrada.

3. Quiénes pueden usar Regula

Regula la usan personas adultas, en cuatro calidades:

  • Cuidadores y representantes legales del niño o niña.
  • Profesionales que lo tratan.
  • Personal del establecimiento educacional, designado nominativamente y solo cuando exista autorización específica.
  • Administradores de centro, que gestionan la pertenencia al centro de sus profesionales y no acceden a ningún expediente.

Los niños y niñas cuyos datos se tratan en Regula no son usuarios de la plataforma y no tienen cuenta.

Cada cuenta es personal e intransferible. Compartir credenciales con un tercero, incluido otro profesional del mismo equipo, constituye un incumplimiento grave: la trazabilidad de quién escribió y quién leyó cada registro depende de que cada persona use la suya.

4. Cómo se forma el equipo tratante

Un equipo no se arma: se constata. No existe un profesional responsable del expediente, ni un titular, ni un coordinador. Ningún profesional autoriza la entrada de otro, y ninguno puede retirar a otro.

Un profesional entra al expediente declarando que trata al paciente. Para ello busca al niño o niña por su documento de identidad, exacto: la búsqueda no admite coincidencias parciales ni búsqueda por nombre, está sujeta a un cupo por profesional, exige tener el perfil completo, y cada acierto y cada entrada quedan registrados.

Esto tiene una consecuencia que se dice aquí porque es real: quien conozca el documento exacto de un niño y tenga una cuenta profesional con perfil completo puede entrar a su expediente y leer el registro de su familia. Lo que lo acota es que entra con su nombre, su disciplina y su número de registro visibles para la familia; que cada lectura queda registrada; que la familia ve en todo momento el equipo completo; y que el documento exacto lo tiene quien ya tiene al niño delante.

Regula no verifica la habilitación profesional de nadie. No hay cola de aprobación, y es el mecanismo elegido, no un hueco: un portero donde se quiso transparencia. La familia ve el número de registro de cada profesional y puede comprobarlo ella misma en el registro público correspondiente.

Cada profesional sale por su cuenta cuando deja de atender al paciente. Nadie más puede retirarlo, tampoco el administrador de su centro.

5. Obligaciones del profesional

Al usar Regula, el profesional declara y se obliga a:

  1. Encontrarse habilitado para el ejercicio de su profesión conforme a la normativa chilena aplicable, y mantener vigente esa habilitación. Regula no lo comprueba y se apoya en esta declaración.
  2. Declarar que trata al paciente solo cuando sea cierto, y salir del expediente cuando deje de tratarlo.
  3. Mantener la relación profesional con el paciente fuera de la plataforma.
  4. Ser el responsable del tratamiento de los datos de los pacientes cuyos expedientes atienda, en los términos del Encargo de Tratamiento.
  5. Determinar qué información resulta necesaria para la atención, y no incorporar a la plataforma información que exceda esa necesidad.
  6. Cumplir personalmente las obligaciones legales que le correspondan por su calidad profesional, incluidas las de denuncia cuando concurran sus presupuestos. Regula no las cumple por él ni lo exime de ellas.

6. Obligaciones del cuidador

El cuidador o representante legal declara tener la calidad que invoca respecto del niño o niña —cuidado personal, representación legal o la que corresponda— y se obliga a informar a Regula si esa calidad cambia. Regula no verifica documentos de identidad ni vínculos de parentesco.

Se obliga además a no incorporar a la plataforma datos personales de terceros que no resulten necesarios para la atención del niño o niña.

7. Obligaciones del personal del establecimiento educacional

Quien reciba un acceso educativo se obliga a usar la información recibida únicamente para apoyar al niño o niña en el contexto escolar, a no divulgarla ni incorporarla a registros del establecimiento sin base jurídica propia, y a no compartir su cuenta.

Las observaciones que escriba en la plataforma se guardan en el expediente del niño y las lee su equipo tratante.

8. Contenido y propiedad intelectual

El contenido clínico que un profesional escribe es suyo. Puede modificarlo siempre. Ningún profesional edita el contenido de otro, sin excepción de rol: puede dejar una observación sobre él, visible al equipo y en el panel de su autor, y darla por resuelta solo quien la escribió. Toda modificación registra autor y fecha.

Lo que está en borrador no existe para el resto del sistema. Nada llega a una familia ni a un aula sin que su autor lo haya publicado y, cuando corresponde, confirmado su traducción.

La biblioteca general de estrategias y el material psicoeducativo son obra de sus autoras y autores y se licencian para su uso dentro de la plataforma. Su uso fuera de ella requiere autorización expresa.

Regula no genera estrategias propias. La orientación que llega a una familia proviene del repertorio de su propio equipo tratante o de la biblioteca general, y su procedencia se declara siempre.

9. Suscripción, mora y cierre de cuenta

La suscripción es del profesional. Para la familia el servicio no tiene costo hoy. Cuando el profesional ejerce dentro de un centro médico, la suscripción la asume el centro.

La mora suspende, no archiva. El profesional pasa a solo lectura y su contenido sigue vigente para la familia y para el equipo. Al regularizar, vuelve a escribir sin reconstruir nada.

Cerrar una cuenta no es borrarla. El cierre se solicita por el canal de contacto y significa que la cuenta no entra, que el contenido de esa persona se archiva, y que todo se conserva. La obligación de conservación no depende de que alguien siga pagando.

Desprenderse de un centro no archiva nada: solo cambia quién paga. Un profesional cuyo centro deja de pagar puede continuar como particular.

10. Qué pasa cuando un profesional deja un expediente

Cuando un profesional sale de un expediente —por decisión propia o al cerrarse su cuenta—, su contenido se archiva, no se elimina:

  • El archivo lo lee siempre un profesional de su misma profesión, y el resto del equipo solo mientras esa área esté vacante.
  • No hay reapertura. Quien vuelve publica contenido nuevo.
  • Las concesiones de acceso educativo que ese profesional hubiera otorgado se retiran en el mismo acto.
  • Las bitácoras que él hubiera activado se apagan.

Si no queda ningún profesional atendiendo al niño, la familia conserva su expediente entero y sigue registrando bitácoras y antecedentes. Lo que se detiene es la orientación y el recorrido psicoeducativo, porque ambos se apoyan en contenido vigente de un equipo tratante; la plataforma lo dice en pantalla y los dos vuelven cuando alguien entre.

11. Conservación, entrega y eliminación

El expediente completo se conserva quince años desde la última atención registrada. No solo lo que constituye ficha clínica: el plazo es uno solo para todo el expediente, porque los informes firmados se apoyan en los registros cotidianos de la familia y un documento firmado cuya cifra ya no se puede comprobar deja de ser auditable.

Un expediente sin ninguna atención registrada cuenta su plazo desde su apertura.

Cerrar el acceso y eliminar el expediente son actos distintos. Lo primero se puede hacer en su totalidad: retirar los accesos del colegio, dejar de recibir cualquier comunicación, y cerrar la cuenta, que se solicita por el canal de contacto. Lo segundo no procede mientras corra el plazo de conservación.

Cualquiera puede pedir el expediente completo y recibirlo. La entrega no depende de tener cuenta abierta ni suscripción vigente, incluye los documentos firmados y los archivos adjuntos, y declara expresamente qué deja fuera. Se entrega dentro de 30 días desde la solicitud.

Las fichas de evaluación que su autor no haya cerrado y compartido no forman parte de la entrega: se le piden a esa persona.

12. Administración de centro

El administrador de un centro médico no accede a ningún expediente. Incorpora a profesionales al centro, gestiona su pertenencia a él, y ve qué pacientes y qué agendas tienen. No crea sus cuentas y no puede retirarlos de un expediente.

La incorporación de un profesional a un centro requiere dos actos: el centro invita y el profesional acepta. Sin ambos, el centro no ve nada de ese profesional.

Cada vez que un administrador ve el nombre de un niño, queda registrado.

La superficie del centro no muestra recuentos por profesional —cuántos pacientes lleva, cuántas sesiones cumple, quién registra menos— y su agenda solo va hacia adelante.

13. Comunicaciones

Los correos del servicio se envían a través de Resend, desde no-responder@appregula.com. No llevan contenido clínico: ni el nombre del niño o niña, ni su documento, ni la disciplina de quien escribe. Un aviso dice que hay algo que mirar, no qué es.

Esa dirección no recibe respuestas. El canal de contacto es administracion@appregula.com, y es también donde se ejercen los derechos sobre los datos.

14. Disponibilidad, cambios y suspensión

Regula se presta sin garantía de disponibilidad ininterrumpida. Se procurará avisar con antelación de las interrupciones programadas.

Regula puede modificar estos Términos. Los cambios se comunicarán con 30 días de antelación y requerirán nueva aceptación. Cada documento se acepta por separado: no hay una casilla que acepte varios a la vez, y una cuenta que ya existía no da por aceptado un documento nuevo. La versión aceptada por cada usuario y su fecha quedan registradas y no se modifican.

15. Responsabilidad

Regula responde de sus propias obligaciones: confidencialidad, seguridad, tratamiento conforme a instrucciones, control de accesos y protección de la información que procesa.

Regula no responde de las decisiones clínicas del profesional tratante, del contenido que éste escribe, de la veracidad de la habilitación que declara, ni del cumplimiento de las obligaciones que la ley le impone en su calidad profesional.

Estos Términos no excluyen ni limitan obligaciones legales imperativas.

16. Ley aplicable

Se rigen por la ley chilena y quedan sometidos a los tribunales ordinarios de justicia.